miércoles, 30 de marzo de 2011

Violacion a la Autonomia Universitaria en Chiapas.




San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, a 29 de marzo de 2011.

A la organizaciones sociales, políticas y populares

A los Centros de Derechos Humanos

A los medios de información

Al pueblo en general

A la Comunidad estudiantil

Compañeros y compañeras: la autonomía universitaria está siendo violada por el gobernador Juan Sabines Guerrero, quien el pasado 4 de diciembre de 2010 impuso como Rector de la Universidad Autónoma de Chiapas, al aún Presidente Municipal de Tuxtla Gutiérrez, Jaime Valls Esponda. Por lo cual denunciamos públicamente ser el brazo derecho del gobernador para ejercer la represión política dentro de la Universidad y suprimir todo tipo de organización y lucha estudiantil, de docentes y sindicales en defensa de sus derechos. Además el expresidente municipal es impuesto sin tener el mérito académico que establece la legislación universitaria ni el mínimo compromiso por la cuestión académica de nuestra Universidad.

A casi cuatro meses de su imposición ha demostrado que su trabajo e interés es plenamente político, presentándose en diferentes puntos del estado de Chiapas con organizaciones civiles, funcionarios públicos y presidentes municipales, tratando asuntos ajenos a la Universidad y utilizando la institución para encubrir sus aspiraciones políticas, preparando las condiciones para postularse como candidato a gobernador para el periodo electoral de 2012.

Dentro de la UNACH, el discurso que ha manejado desde que tomó protesta es “ser un hombre respetuoso de las leyes y las instituciones”, por lo que, el “orden” universitario para él y el gobernador son fundamentales para la gobernabilidad del estado de Chiapas, sobre todo, el orden manifestado en las leyes y las instituciones que justifican la oleada de represión física, psicológica, política y social en nuestro estado y a nivel nacional.

La imposición desde arriba es un método utilizado por la burguesía-capitalista oligárquica que en las elecciones presidenciales de 2006 impuso al gobierno autoritario y fascista de Felipe Calderón Hinojosa para lograr el mayor control y manipulación del pueblo de México, frenando todo tipo de descontento y movilización social, así como reprimir los brotes de protesta por las graves condiciones de violencia, multi-asesinatos, militarización, paramilitarización, privatización, desempleo, pobreza, hambre, migración y conflicto social que vivimos en México cotidianamente.

Autoritarismo que, a los 35 años de historia universitaria llegó con el mayor descaro y despotismo en la UNACH. Y hoy, concretamente, se demuestra en nuestra Facultad de Ciencias Sociales con la imposición del supuesto “Consejero Universitario” José Manuel Meléndez Arteaga por el Director Jorge Luis Fidel Torres Rojas bajo las órdenes del impostor Jaime Valls Esponda, en complicidad con el Mtro. Hugo Armando Aguilar Aguilar quién acepto las condiciones impuestas por el gobernador de continuar con la Secretaria General con el acuerdo de asumir la Rectoría en 2012.

José Manuel Meléndez Arteaga junto a su compañero de grupo Fernando Aquino (ambos estudiantes de la Lic. En Economía) se dieron a conocer en la Facultad de Ciencias Sociales por sus posturas en contra de la lucha y organización estudiantil, en la asamblea del 09 de noviembre de 2009, donde estaban presentes autoridades de Dirección y Rectoría, demostrando el claro interés de trabajar con ellos, dando la espalda a las demandas y necesidades estudiantiles. Interés que fue aprovechado por el ex-Rector Ángel René Estrada Arévalo y el Director Jorge Luis Fidel Torres Rojas designándoles el trabajo de informantes del movimiento estudiantil. Motivo por el cual José Manuel “Chema” fue expulsado de la huelga estudiantil el día miércoles 24 de febrero de 2010.

Estos alumnos, a partir de esa fecha se han dedicado a conformar un grupo de choque en contra del Comité Estudiantil y de los grupos políticos estudiantiles que existen dentro de la Facultad, asesorados por el Director y el Mtro. Pascual del Solar Escobar (este último ha sido denunciado por sus alumnos de ser un docente deficiente carente de los conocimientos básicos de economía política).

El trabajo desempeñado de estos estudiantes fue premiado por el Director y el ex-Rector, designándolos como Consejeros Técnicos Alumnos de la Lic. En Economía, en marzo de 2010, para conformar el Consejo Técnico Universitario de la Facultad de Ciencias Sociales. Esta cobertura institucional les ha permitido trabajar descaradamente junto a algunos docentes en contra de los intereses de la comunidad estudiantil, disfrutando de beneficios personales que Rectoría les da por el pago de su trabajo. Además de las cuotas y viáticos que cobran por la figura de “Consejeros Técnicos” en supuesta representación de la comunidad estudiantil.

Por otra parte, este grupo de estudiantes están coordinados con Sídney Alonso Morelia Trujillo (estudiante de la Lic. En Sociología) que funge como Delegado Municipal de la Federación de Estudiantes Universitarios de Chiapas (FEUCH) para desprestigiar y desorganizar la lucha estudiantil. Este grupo, a partir de agosto de 2010 se han dedicado a organizar y negociar fiestas en bares y antros de la Ciudad impulsados desde la Dirección fomentando los malos vicios para distraer y manipular a la comunidad estudiantil de las condiciones reales que padece nuestra Facultad.

La FEUCH es una organización partidista afiliada al Partido Acción Nacional (PAN) financiada directamente por Josefina Vázquez Mota, aspirante a candidata para las elecciones presidenciales de 2012. Llegó a la UNACH en 2008, promovida por estudiantes de afiliación partidista, a quienes les pagan cuota fija por su trabajo, enfocado a la orientación partidista de los estudiantes que fungen como base electoral. Su estrategia es ofrecer beneficios a la comunidad estudiantil como becas y descuentos en tiendas comerciales, a cambio de afiliarse a la organización (FEUCH).

Estas condiciones las ha aprovechado Jaime Valls Esponda para imponer al supuesto Consejero universitario sin consentimiento de la comunidad estudiantil con el claro objetivo de desaparecer la lucha y organización estudiantil representada por el Comité estudiantil quienes han asumido responsablemente la defensa de nuestros derechos y buscando el beneficio de todos.

Con todas estas acciones se ha violentado la Autonomía universitaria, por lo tanto hacemos un llamado a todos los estudiantes, profesores y trabajadores de la UNACH para defender la autonomía de la Universidad y no permitamos que el gobierno de Juan Sabines Guerrero se apodere de nuestra institución educativa imponiendo a sus representantes y los utilice de bastión político para Jaime Valls Esponda. No permitamos que el Partido de Acción Nacional (PAN) disfrazado de FEUCH nos involucre con los partidos políticos y nos vean como reservas electorales. Defendamos la organización y la lucha estudiantil, de docentes y de los trabajadores en la defensa de nuestros derechos y buscando siempre el mejorar la educación dentro de la Facultad de Ciencias Sociales para el servicio del pueblo y no del gobierno y de la clase burguesa y explotadora.

POR LA DEFENSA DE LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA

NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN

“Por una educación gratuita, científica, popular y libertaria”

NÚCLEO ESTUDIANTIL EN RESISTENCIA Y REBELDÍA. POR LA OTRA CAMPAÑA.

martes, 29 de marzo de 2011

Ausencias remediables.



Los primeros tambores de guerra electoral en serio empiezan a retumbar, y nos prometen por ahora una conflagración desastrosa. Tenemos por ahora un programa sin partido y un partido sin programa. Tenemos también otro partido cuyo discurso dice que hacerse nuevamente de la Presidencia de la República es casi un trámite. Y tenemos un tercer partido que no se entiende bien si es el que está ocupando la silla presidencial. Pero las cosas caminan con rapidez, y quizá no debamos esperar mucho para conocer a los contendientes y sus armas de combate (sus programas).

Si en esta ocasión en la arena de la lucha se colara un poco de lógica, este ciudadano que ve no sin desazón esa arena, creería que los contendientes tendrían que ser Andrés Manuel López Obrador (AMLO), por el PRD y compañeros del lado izquierdo o cuasi izquierdo; Josefina Vázquez Mota, por el PAN, y el al parecer ya afianzado Enrique Peña Nieto, por el partidazo. Los dos últimos no han presentado hasta ahora un programa, y AMLO ha presentado, en la forma de un documento para fundar el Movimiento de Regeneración Nacional, un esbozo de un programa de gobierno.

AMLO ha hecho más de lo suficiente política y programáticamente, para que los Jesuses y Marcelo se apresuren a alzarle el brazo en un gesto de determinación vigorosa frente a la sociedad, de reunir la mayor fuerza en pos de la Presidencia. La necesitará como nunca porque, entre otras cosas, tendrán en contra no sólo a los otros dos partidos, sino a una gran parte de los poderes fácticos.

Andrés Manuel ha hecho cambios en algunas de sus ideas o en la presentación de las mismas. Las cincuenta propuestas del Morena prefiguran el programa de un partido socialdemócrata y su Estado de bienestar. No podría ser, desde luego, la socialdemocracia del norte de Europa en sus años dorados. Sino una mexicanizada, en el marco de la globalización, con una economía mundial en crisis, que vive un intenso movimiento de transformaciones en el centro dominante. Inescapable la elaboración de un conjunto de posiciones políticas frente a ese contexto, y es éste uno de los grandes pendientes y de los vacíos del programa del Morena.

En el programa del Morena no existen las palabras equidad ni género: el tema de derechos efectivos entre hombres y mujeres, y entre éstos y las minorías sexuales; una necesidad imperiosa si las hay en un Estado democrático de bienestar. Aunque hay algunas alusiones, no existe la idea de una reforma fiscal, que está esperando este país desde principios de los años 60 del siglo pasado. No existe tampoco, extrañamente, la idea de una redistribución del ingreso susceptible de establecerle metas que puedan ser medidas anualmente, y que se alcanzan en lo fundamental por el lado del gasto público.

Tampoco existe la idea de poner fuera de la política a las iglesias. Se trata nada menos que del Estado laico, uno que es ajeno a cualquier influencia o intromisión externa ya religiosa, ideológica o filosófica, sostenido por un conjunto de principios y valores irrenunciables: libertad de conciencia, neutralidad confesional, educación laica, bien común, principio de igualdad, principio de libertad, principio de no discriminación, principio de separación del Estado y las iglesias teniendo como fundamento ético los derechos humanos. Su única fuerza la origina la adhesión de todos los ciudadanos, quienes lo consideran la objetivación de su propia soberanía. AMLO no puede hacer a un lado estos temas cruciales.

Está mencionada la reforma educativa, pero no hay ninguna idea de sustancia sobre la misma. Se limita a comprometerse con una absorción escolar sin cortapisas, que hace al tema de la cobertura, pero no a la forma y el contenido del aprendizaje. Se trata de un tema extraordinariamente extenso y complejo cuyo "último" y enorme capítulo es el vínculo entre el conocimiento y el desarrollo. Ninguna de estas dos palabras aparecen en el programa del Morena. Desarrollo se le usa para cuestiones parciales, pero no se trata del extenso y profundo contenido de este concepto. El concepto de conocimiento tampoco está, ni hay alusión al inmenso impacto que ha tenido sobre el desarrollo de países como Irlanda, Finlandia, Sudcorea, India, y otros de desarrollo reciente, que es preciso tenerlos en cuenta en el contexto anterior a la gran crisis financiera, que se trocó en económica. El desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación, no son mencionados por el programa del Morena. Probablemente los dos temas referidos en este párrafo son las dos ausencias mayores del programa.

Dejo sin mencionar la falta de claridad de algunas de las propuestas. Pero entiendo que se trata de un documento en desarrollo y que ninguno de los temas apenas aludidos en este espacio chocan con los propósitos de refundación de los que habla López Obrador. Coincido plenamente con el diagnóstico de partida: "todos los mexicanos sabemos que nuestro país padece de una grave crisis en todos los órdenes de la vida pública. Hay desempleo, migración, carestía, corrupción, impunidad, inseguridad, violencia, pérdida de valores, temor, tristeza y desencanto."

El del Morena es un programa que apunta, completándolo y desarrollándolo, a combatir el mar de azotes, estragos e infortunios que aplastan a la gran mayoría de los mexicanos.

lunes, 28 de marzo de 2011

El S.M.E., en el laberinto.


La lucha que sostienen los electricistas desde hace más de 17 meses en los frentes jurídicos, legislativo y político nuevamente se ha estancado. No cabe duda de que el gobierno de Felipe Calderón le apuesta al desgaste y la desesperación de los 16 mil 599 ex trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro (CLF) que esperaban una respuesta expedita de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje (JFCA)


El sábado la presidenta de la Junta Especial número 5 de la JFCA decidió unilateralmente suspender la audiencia hasta el próximo 9 de abril, para continuar el periodo de entrega de pruebas. Burda maniobra dilatoria.


Los plantones en el Zócalo y el iniciado ayer a las puertas de las instalaciones de esa Junta no fueron suficientes para que la burocracia de la Secretaría del Trabajo abandonara la calculada intransigencia con que por órdenes de Felipe Calderón trata a ese combativo gremio.


Las demandas de pago de salarios caídos y recontratación por un patrón substituto que podría ser la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o una nueva empresa creada para proveer de electricidad a la capital del país y zona conurbada, siguen pendientes.


El Comité Central del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) después de haber acudido a la secretaría de Gobernación sin recibir una sola propuesta de solución, ahora espera que una comisión de legisladores creada para impulsar su propuesta tenga éxito.


Nada más iluso que esperar que lo que hasta ahora no se ha resuelto con la movilización, se solucione en los turbios tribunales laborales donde jueces tanto o más venales que Héctor Palomares (a) El Pipiolo, vuelto famoso por aparecer en el documental Presunto Culpable, les den la razón.


Igual por lo que respecta a que legisladores acostumbrados a negociar con los intereses populares cumplan con su obligación de defender una causa justa pugnando por la creación de la empresa que sustituya a la desaparecida CLF. La historia del país es la historia de las traiciones al pueblo por parte de quienes se dicen sus representantes.


Cuando el secretario general del SME Martín Esparza amenaza con acudir a la Cámara de Diputados “para que vea la forma en que dilata los asuntos esta Junta, la cual obedece al gobierno y a los patrones” (La Jornada, 26.03.2011) parece olvidar que diputados y senadores sólo sirven al ejecutivo y al gran capital. Y que el PRI y el PAN apoyaron la imposición del modelo neoliberal en el país.


¿Puede alguien confiar en el PRI, hoy empeñado en que se aprueben por la vía del fast track una reforma a la Ley Federal del Trabajo que destruiría las principales conquistas de la clase obrera mexicana y una reforma fiscal que gravaría alimentos y medicinas? ¿Deben los trabajadores esperar que politicastros que han apoyado abyectamente la liquidación de LFC y la narcoguerra que ya ha costado más de 35 mil muertes los ayuden a vencer a quien llegó a la presidencia mediante un golpe de Estado técnico y se sostiene en el poder sólo por el apoyo que le brinda el gobierno de Estados Unidos y el ejército?


La lucha de los electricistas es heroica y justa. Se sostiene por la voluntad de casi 17 mil trabajadores que han aprendido en la escuela de la lucha de clases que el gobierno y el Estado de la burguesía son sus enemigos.


Su triunfo no se mira cercano. Pero el tiempo corre en contra del gobierno panista. El país está a punto de estallar porque la miseria, el desempleo y la injusticia están colmando la paciencia del pueblo.


Los reafirma en su convicción de mantenerse en pie de lucha, la suerte que han corrido los 27 mil que renunciaron a defender sus derechos y aceptaron liquidarse, por creer en las promesas de que serían recontratados. Según su vocero, el esquirol Alejandro Muñoz, sólo a 200 se les ha colocado en alguna empresa.


Las condiciones económicas y sociales del país lo están convirtiendo en un polvorín. Y en todos lados comienzan a surgir muestras de inconformidad. En el estado de Chiapas, gobernado por el PRD y asolado por grupos paramilitares, miles de maestros de la sección 7 del SNTE realizaron bloqueos en carreteras para manifestar su rechazo a la reformas laboral, hacendaria, educativa y de seguridad pública. Y también demandaron la renuncia de Felipe Calderón.

miércoles, 23 de marzo de 2011

El equitativo decreto de Felipe de Jesus.



El día del amor y la amistad don Felipe de Jesús envió a un reducido pero importante grupo de mexicanos algo más que una tarjeta de Hallmark, de ésas que los gringos acostumbran mandar el día de San Valentín. Su amoroso mensaje lo hizo llegar mediante el único periódico que no retrata la realidad, sino la crea: el Diario Oficial de la Federación.

La desinteresada comunicación era más que una frase cursi o una caricatura del simplón humor sajón. Se trataba de la respuesta a una añosa demanda (siete décadas) de la militancia panista: a los papás, a quienes no satisfacía la enseñanza impartida por el Estado y que además tenían el mínimo suficiente para pagar la educación privada de sus hijos (tres millones de niños). A los padres de los otros 17 millones les iban a otorgar un subsidio justo, a efecto de que sus vástagos accedieran a estudios (y ambientes) de calidad.

El anuncio fue recibido jubilosamente por los sectores de la élite beneficiada. Por ejemplo, la Asociación Interamericana de Organizaciones de Padres de Familia, en voz de su presidente, festinó la medida, pero la aceptó sólo como un primer paso, pues, dijo, "no estaremos plenamente satisfechos hasta lograr la total gratuidad de la educación privada". El vocero del Instituto Mexicano de Finanzas, Carlos Cárdenas, aplaudió ese estímulo fiscal, pero lo calificó de "limitado", mientras don Alfredo Harp Helú consideró que el decreto significaba "más causantes, más empleos, más educación de calidad y menos gasto". Por su parte, Marco Antonio Mendoza, de la Unión de Padres de Familia, sostuvo que la medida "fortalece el derecho de los padres a decidir sobre el tipo de escuela que quieren para sus hijos". Y no le falta razón: la educación pública es laica, universal, gratuita, científica, democrática, nacionalista, exenta de prejuicios, fanatismos, privilegios en razón de religión, raza y sexo, y para acabarla de amolar procura, junto con el aprecio a la dignidad de la persona y la integridad de la familia, el interés general de la sociedad, los ideales de fraternidad y la igualdad de derechos de todos los hombres. Como yo hubiera dicho recién egresado de mi colegio: ¡Ufff, qué güeva! O como exclamarían los progenitores de los alumnos de las escuelas Antonio Plancarte, don Juan Bosco, Juan Bautista de la Salle y, por supuesto, el reverendo padre Maciel: ¿Educación subversiva para mis hijos? ¡Jamás!

Y no podía faltar Juan Molinar Horcasitas. Sí, el mismo de la guardería propiedad de la autóctona familia real, de Mexicana de Aviación, la transparente licitación 21 y ahora miembro de la dirección nacional panista. Él nos jura que el decreto de marras no es de manera alguna una medida electorera y populista. (Don Juan, por favor, memoria: octavo mandamiento: no decir falsos testimonios ni mentir.)

La Secretaría de Hacienda, tan actualizada, eficiente y equitativa en el ejercicio de su actividad recaudatoria, señaló de inmediato los requisitos para hacer efectiva la deducibilidad: deberá realizarse por medios electrónicos, transferencias bancarias, tarjetas de crédito, débito o de servicios. O sea, instrumentos todos de abierta accesibilidad para la mayoría de los padres de familia.

Mención aparte merece la inefable (que no se puede explicar con palabras) señora Paz Fernández Cueto. Dice doña Paz: "Representa un respiro para la población en general". Luego agrega: "En el país hay 32 mil 859 escuelas privadas, con más de 3 millones de alumnos, cifra que corresponde al 10 por ciento de la matrícula escolar". Según ese dato, el total de la matrícula, 100 por ciento, sería de 30 millones (no avalo la cifra, la infiero), pero de ser veraz (mentir es pecado y no creo que la señora se atreva a ponerse obstáculos a su diaria comunión) eso de dar a 10 por ciento de la población grado de general como que resulta ligeramente exagerado. El 10 por ciento no llega a general ni avalado por el de cinco estrellas. Digamos que esa población es, si acaso, sargento o subteniente.

Sigue: "Responde a un clamor generalizado de la sociedad (¿dónde habré estado, que el clamor de los padres de 17 millones de niños no turbó ni siquiera mis febriles insomnios?)"

El galimatías subsecuente que lo reclamen la RAE o de perdida la AML. Doña Paz considera que el decreto es un “reclamo justo que los padres de familia veníamos haciendo desde hace muchísimos años, y del que sencillamente no había habido voluntad política para concretar (sic). Y digo veníamos, porque junto con otros muchos padres de familia se insistía (recontra sic) en la propuesta, mientras pagaba colegiaturas (archi sic) interminables –las correspondientes a una familia numerosa– (se agotaron los sics)”.

Voy a la mitad del alegato de Fernández Cueto y las joyas son tan interminables (como las colegiaturas de las que tanto se duele) que resultarían orgásmicas para el inolvidable Nikito Nipongo. Ya las veremos en próxima entrega, si algo urgente no lo impide. Por ahora sólo un acertijo para quienes lean estos renglones. Dice doña Paz que falta "un gran trecho para acortar las distancias entre el nivel académico que caracteriza las dos ofertas educativas: la pública y la privada". ¿A cual de éstas habrá honrado ella con su inscripción? Su opinión no cambia nada, pero ejercita.

martes, 22 de marzo de 2011

Pleito por el cascaron.



La presentación del Plan Alternativo de Nación del movimiento lopezobradorista que ahora se llama Morena tuvo una fuerza, en fondo y forma, que para desgracia de esa izquierda electoral no se reprodujo en otra pista de trabajo, la del Partido de la Revolución Democrática que ayer mismo dio otra exhibición grotesca de ambiciones y despropósitos en pos de un cascarón aún vendible a sobreprecio en el mercado 2012, pero cada vez más desprestigiado e ineficaz.

López Obrador presentaba en el Auditorio Nacional su propuesta de cambio ordenado y pacífico, reiterando líneas de los planteamientos presentados en 2006, dando énfasis a otros, como el retiro gradual del Ejército de la lucha contra el narcotráfico, y fijando postura en temas tan actuales como la apertura del campo televisivo a Carlos Slim y del telefónico a Emilio Azcárraga y Ricardo Salinas, mientras en esas mismas coordenadas geográficas, en un salón de exposiciones, y en hoteles del mismo Paseo de la Reforma, se realizaban agitadas sesiones de regateo y vendimia política en una especie de Bolsa Mexicana de la Izquierda que tenía como principales figuras operativas a Marcelo Ebrard, los archisabidos Chuchos y el dueto que nunca ha dejado de trabajar de manera conjunta pero cuya parte menos presentable decidió ahora reintegrarse al elenco principal perredista: Dolores Padierna y su partidistamente reaparecido esposo René Bejarano.

Ebrard asumió o quiso asumir el papel del fiel de la balanza que la liturgia del viejo priísmo adjudicaba a su hombre más poderoso (en aquellos tiempos de hegemonía tricolor, el presidente de la República y, en estos momentos de la precariedad negro y amarillo, el jefe del gobierno capitalino). Pero Marcelo quiso jugar al árbitro al mismo tiempo que fungía como director técnico de uno de los equipos en competencia, ciertamente el menos fuerte y defendible, casi se diría que pensado solamente para amagar, presionar y negociar, pues propuso y sostuvo a Armando Ríos Piter, un trashumante partidista que en el zedillismo fue colaborador de José Ángel Gurría en Hacienda, en el foxismo fue subsecretario de la Reforma Agraria y en Guerrero fue subsecretario de gobierno con René Juárez y en el zeferinismo ocupó la secretaría de desarrollo rural. A fin de cuentas, Ebrard usó al actual diputado federal perredista (conocido por su afición al baile popular y por el mote de El jaguar de la costa) para vender a los experimentadísimos tianguistas agrupados en la razón social Chuchos SA los votos suficientes para llevar a la presidencia del partido a otro Chucho, Zambrano, a cambio del segundo cargo, la secretaría general, no para el jaguar bailarín sacado de la manga, pero sí para Padierna, que en determinados momentos parecía encaminada a quedar fuera del aparato perredista de mando y con ello, presuntamente, el lopezobradorismo, que a pesar de haberse dado por temporalmente muerto en asuntos perredistas estaría atento al desarrollo de la elección del nuevo dirigente del sol azteca.

A la hora de cerrar esta columna continuaba el proceso de votación secreta en el consejo nacional del PRD (incluso con amenazas de violencia física). Todo apuntaba a que Jesús Zambrano sería el nuevo presidente y con ello el chuchismo y su estrategia de alianzas y colaboracionismo con Los Pinos parecía sostenerse, aunque un resolutivo pretendía establecer formalmente la prohibición de que en 2012 pudieran ir juntos el PRD y el PAN (otros resolutivos anteriores también pretendían cancelar posibilidades de alianzas que finalmente se dieron en 2010). La llegada de Padierna al segundo puesto, según se vislumbraba anoche, significaría una concesión a una suerte de lopezobradorismo extraoficial, otorgada por Ebrard al tabasqueño para no dejarlo clara e irreversiblemente fuera del espectro formal perredista. Padierna será, además, una llave de reinserción del bejaranismo que sigue siendo aliado firme pero todavía impresentable de AMLO, por las razones de crítica automática que genera la figura del profesor Bejarano, como ha sucedido apenas comenzó a negociar abiertamente en estos días con Ebrard y apenas lució su acreditación como perredista recién vuelto de un paréntesis impuesto por razones televisivas.

La recomposición perredista que se prefiguraba anoche dejaría en una especie de suspenso las definiciones importantes en ese partido. Los Chuchos continuarían con el control estructural del sol azteca y el presidente formal, Zambrano, podría avanzar en el cumplimiento de los compromisos con el calderonismo, en lo inmediato el del estado de México, y luego habría de verse lo de la contienda presidencial, con todo y superables resolutivos prohibitorios. Ebrard sostendría su apoyo a las alianzas con el panismo pero sin romper con López Obrador, entregándole en prenda la secretaría general que pudo ocupar con su jaguar hechizo pero que finalmente concedió a Padierna y Bejarano, quienes habrían de defender los intereses del movimiento encabezado por el tabasqueño pero de manera oficiosa. López Obrador, por su parte, podrá continuar de licencia, construyendo su Morena y encaminándose a la candidatura presidencial con PRD o sin él, pero con el incómodo agregado de una incógnita fundamental no resuelta ahora, la de la postura final que asumirán los Chuchos colaboracionistas e incluso el dueto Padierna-Bejarano. Es decir, nada cambió de fondo y los emplazamientos hacia el final son más o menos lo mismo. La novedad no lo es: el PRD confirmó que sigue siendo inviable como instrumento de cambio y lucha populares, que sigue dominado por un grupismo pernicioso y empantanado en pleitos menores, y que rumbo a la elección clave, la de 2012, persisten los ánimos comerciales de la facción anoche ganadora y el inmediatismo clientelar de la opción que habría quedado en segundo lugar. Y, mientras el calderonismo celebra su creencia de que venció al gigante imperial en el caso de un cambio onomástico.

viernes, 18 de marzo de 2011

El ciclo de la intervencion y del terror.



Guerra binacional en la que un país toma las decisiones principales y el otro carga con la mayoría de los costos. Como señalan los cables de la embajada estadunidense filtrados por Wikileaks y analizados en un espléndido reportaje de Blanche Pietrich y Arturo Cano (La Jornada, 15 de marzo), "el intenso compromiso de Estados Unidos con México" se ha traducido en un experimento fracasado, lo reconoce la propia Janet Napolitano, en una estrategia que "se les fue de las manos", como el multicitado Rápido y furioso, y tan sólo en Ciudad Juárez ha generado más de 7 mil muertos, millares de huérfanos, 230 mil desplazados y un desastre humanitario aún no dimensionado.

Sin embargo, además de las intervenciones oficiales "desde arriba" del gobierno estadunidense, además de que importantes decisiones de la llamada guerra contra el narco hayan sido consultadas por el gobierno federal con autoridades estadunidenses, incluso sin haber tomado en cuenta a gobernadores de los estados, hay otros hechos que nos revelan que Estados Unidos interviene de otras formas en nuestro país. Algunos de ellos:

La penetración a México de armas vendidas en Estados Unidos. Lo de menos son las 2 mil armas de asalto de la operación Rápido y furioso. Algunas fuentes señalan que cada año se introducen a México cerca de 13 mil armas de este tipo. La aprehensión del alcalde de la localidad fronteriza de Columbus, Nuevo México, Eddie Espinoza, y parte de su equipo, acusados de introducir ilegalmente armas a nuestro país, así como la operación antes citada, no dejan duda sobre la participación de diversas instancias del gobierno estadunidense en el contrabando de armas.

El hecho de que importantes mandos de Los Zetas, quienes, previamente a desertar del Ejército Mexicano, hayan sido entrenados en tácticas de contrainsurgencia en Fort Bragg, Carolina del Norte, por el ejército de Estados Unidos.

Las continuas incursiones en territorio mexicano, sobre todo en Ciudad Juárez, de sicarios pertenecientes a la banda de Los Aztecas, originada en Los Ángeles, California, y El Paso, Texas, ciudad donde residen.

La operación de facto de Los Zetas como una especie de policía migratoria informal, “una migra de la muerte” para contener y regular perversamente el flujo de migrantes centroamericanos hacia Estados Unidos.

El que importantes capos de los cárteles, como Edgar Valdez Villarreal, La Barbie, sean de nacionalidad estadunidense. Además, la presencia y operación con toda impunidad de cientos de narcos mexicanos en las ciudades de aquel país. La vertiginosa aprehensión de 600 de ellos luego del asesinato del agente estadunidense Jaime Zapata en San Luis Potosí no hace más que revelar que en Estados Unidos hay una amplia base operativa del narco que es tolerada mientras no transgreda ciertas reglas.

Entonces, Estados Unidos interviene con doble cara en México en este contexto de "guerra al narcotráfico": por un lado, agudizando el terror que vive la población mediante la introducción de armas que van a parar a los grupos de sicarios; la operación de grupos paramilitares que matan a gente inocente; el servir de base y retaguardia estratégica para sicarios como Los Aztecas o Los Zetas. Por otro lado, en la medida en que lo anterior genera más violencia y más terror, interviniendo más y más en las decisiones estratégicas y hasta tácticas del gobierno mexicano en esa guerra para lograr incluso el "envío de una fuerza de tarea" del ejército estadunidense para ayudar al débil, indeciso y corrupto sistema mexicano a combatir al crimen organizado.

Si a pesar de todas estas formas de intervención no se ha logrado ganar la guerra contra el narco; si el propio gobierno de Estados Unidos reconoce su aparente fracaso, esto quiere decir que tal vez el objetivo final de dicho gobierno no sea precisamente aniquilar al crimen organizado.

En este contexto merece reflexionarse la hipótesis que plantea Andrew G. Marshall en un trabajo publicado por Global Research, titulado: “Perpetrar terror, para provocar terror… y reaccionar ante el terror”. Según Marshall, luego del 11 de septiembre tanto la CIA como el Pentágono le habrían presentado al gobierno de George Bush Jr. sendas propuestas para prevenir ataques terroristas por medio de labores de inteligencia y grupos paramilitares encubiertos. Esto se basaría en experiencias utilizadas en Irlanda del Norte por el gobierno británico y en El Salvador en los años 80 por la administración Reagan. La operación de esos grupos encubiertos consistiría en lanzar ataques terroristas y asesinar personas inocentes, sobre todo de la oposición política, para generar un ambiente de terror que permita la intervención ya formal de Estados Unidos en el país en cuestión.

¿El propósito? Mantener la ya muy debilitada hegemonía estadunidense en la región. Si en lo económico el avance de China, India y Brasil ya les causa problemas; si en lo político el ascenso de gobiernos de izquierda en Sudamérica desafía su dominio regional, es necesario cuando menos extender su manumisa sobre el patio trasero, hasta Centroamérica.

Así, el ciclo intervención-terror-intervención sería la única forma de mantenernos adheridos al decadente imperio americano. Ante esto, el gobierno mexicano se ha mostrado como todos lo sospechábamos: lento y temeroso.