lunes, 27 de septiembre de 2010

Menos Recursos al Campo.


Con la creatividad y altura de mira que lo caracteriza, al gobierno calderonista no se le ocurrió mejor idea que reducir 6.9 por ciento, en términos reales, el presupuesto 2011 destinado al agro nacional, con el objetivo, de acuerdo con el discurso, de sacar de la miseria al campo y a sus habitantes, de tal suerte que para el próximo año la propuesta oficial es recortar en alrededor de 10 mil millones de pesos los dineros públicos canalizados a este sector. Esto también forma parte de la fallida magia del "para vivir mejor" (eslogan preferido del inquilino de Los Pinos) de Felipe Calderón y sus muchachos, quienes en los hechos han logrado exactamente lo contrario de lo comprometido.

Menor gasto público para el campo logrará abatir el nivel de miseria en el abandonado campo mexicano (no confundir con los poderosos consorcios agroindustriales, como suele hacerlo el gobierno federal) y hacerlo más productivo, según la asombrosa propuesta calderonista para 2011, en el entendido de que allí está el Programa Oportunidades y el Seguro Popular (léase clientelismo electorero) que mantienen improductiva a la gran masa depauperada, es decir, sin salida alguna.

Para 2011, la reducción global del presupuesto al campo (agrupado en el Programa Especial Concurrente, PEC) es de 6.9 por ciento en términos reales, pero al desglosar los contenidos se observan casos verdaderamente alarmantes. Por ejemplo, el presupuesto para el Programa de Financiamiento y Aseguramiento al Medio Rural registra un desplome de 53.3 por ciento, en términos reales, con respecto a 2010; el propuesto para Financiera Rural, una caída de 56.9 por ciento, el que se canalizaría al FIRA (Fideicomisos Instituidos en Relación a la Agricultura) de 68.8 por ciento, y el destinado a Agroasemex (Fondos de Aseguramiento de Microseguros) 45.3 por ciento.

De igual forma, la propuesta presupuestal para el Programa de Apoyo a la Inversión en Equipamiento e Infraestructura implica un desplome de 11 por ciento real, en términos generales, en comparación con 2010. Dentro de este programa se observan caídas espectaculares: sector agrícola, 49.2 por ciento; sector ganadero, 69.8; sector pesquero, 58.4; desarrollo rural, 77.6 por ciento. Por lo que toca al Programa de Apoyo al Ingreso Agropecuario ("Procampo para Vivir Mejor") la baja es de 13.5 por ciento; los dineros públicos destinados al Programa de Desarrollo de Capacidades, Innovación Tecnológica y Extensionismo crecerían 5.5 por ciento en términos generales, pero a la hora del desglose se encuentra que el presupuesto para Innovación, Transferencia de Tecnología se hunde 81 por ciento, y 100 por ciento el correspondiente a Asistencia Técnica y Capacitación. El de Reforma Agraria se desploma 69 por ciento, pero Desarrollo Social (el citado clientelismo) se incrementa 236 por ciento, y el del Fondo Nacional de Fomento a las Artesanías (Fonart) 214 por ciento.

Los Programas de Educación, que forman parte del PEC, recibirían 0.3 por ciento menos que en 2010, pero se dan casos espeluznantes: el presupuesto para la Universidad Autónoma Chapingo se reduce 31 por ciento con respecto a 2011; el del Colegio Superior Agropecuario del Estado de Guerrero 17 por ciento menos, y el del Colegio de Postgraduados, 11 por ciento por abajo. Además, el presupuesto para los programas de infraestructura y caminos rurales se desploma 77 por ciento, y así por el estilo, amén que desaparecen ocho programas.

Así es como suponen en Los Pinos que sacarán de la miseria al campo y a sus habitantes. El citado desglose lo elaboró el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, pero ¿cuál es la situación de quienes habitan el campo mexicano? El Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la UNAM aporta lo siguiente:

Para marzo de 2010, de 33.8 millones de habitantes en el medio rural mexicano, sólo 8.1 millones se encontraban ocupadas en las actividades agrícolas y ganaderas. Del total de la población rural, y producto de la crisis, 37 por ciento no recibe ingreso (12 millones 506 mil personas); 25 por ciento obtiene hasta un salario mínimo (8 millones 450 mil); 26.9 por ciento de uno hasta dos salarios mínimos (9 millones 92 mil 200); 8 por ciento de dos hasta cinco salarios mínimos (2 millones 704 mil personas), y sólo 5.1 por ciento con un ingreso superior a cinco salarios mínimos (un millón 723 mil 800 personas).

La pérdida acumulada del poder adquisitivo de los mexicanos, durante los gobiernos de Vicente Fox y de Felipe Calderón (diciembre de 2000 hasta el primero de agosto de 2010) ha sido de 69.9 por ciento. El número de familias en el campo que no puede acceder a una canasta básica aumentó 5 puntos porcentuales. Con el incremento de los productos de la canasta básica durante los primeros tres años de Felipe Calderón, las familias que viven en el campo tienen una pérdida de 44.3 por ciento en su ya deteriorado nivel de vida. Cuando se compara el ingreso, en relación con la canasta básica (suponiendo que el salario debe tener la capacidad de compra para adquirir los bienes y servicios básicos para satisfacer las necesidades mínimas de la familia campesina), se observa una clara pérdida de poder adquisitivo por parte de las familias trabajadoras. Este factor se acentúa en la generalidad de las familias campesinas.

El número de agricultores que, trabajando arduamente en el campo, no pueden comprar la canasta básica, llega a 30 millones 48 mil 200 personas, el 88.9 por ciento de los campesinos en México no pueden adquirir la canasta básica, y quienes medianamente pueden consumir una canasta con los ingresos actuales llegan a ser únicamente 2 millones 704 mil personas.

Ése es el crudo panorama en el agro nacional, pero en Los Pinos creen que con menor gasto público se erradicarán las precarias condiciones en el campo y la miseria de los campesinos. Atinadísimos, como siempre.

Las rebanadas del pastel

Una vez más, el rector Narro puso el dedo en la llaga: “el verdadero progreso no se puede generar entre la desigualdad y la exclusión, en medio de la ignorancia y las muertes evitables. Tampoco la sociedad puede prosperar ni vivir en paz con los niveles de inseguridad que nos afectan… Todos estos problemas no tendrán solución si México sigue por el mismo camino, si no se efectúan reformas de fondo, si no se ponen en práctica políticas alternativas, si no imagina y traza un nuevo proyecto nacional… El desafío de México no sólo es crecer en la economía, sino mejorar la dignidad de los que nada tienen, edificar un verdadero desarrollo humano para todos… (urge) un gran acuerdo nacional para emprender el rescate social de México”. Así, o más claro.

viernes, 24 de septiembre de 2010

De pactos y heroismos.


Muy molesto se mostró el gobierno federal ante el editorial de El Diario de Juárez, que reconoció como "autoridad de facto" a los capos en la región, al preguntar las condiciones en las cuales ya no sería molestado ese periódico. El editorial señala que no se trata de una rendición o claudicación, sino de una tregua o pacto de supervivencia. Pero también es una severa denuncia pública por la ineficacia de las autoridades que "han demostrado su objetiva incompetencia" y por "el vacío que respiramos los chihuahuenses en general, en medio de un entorno en que no hay garantías suficientes para que los ciudadanos puedan desarrollar sus vidas y actividades con seguridad" (17/IX/10). El gobierno, a través del vocero de Seguridad, Alejandro Poiré, regañó al rotativo juarense: "No cabe de modo alguno, por parte de ningún actor, el pactar, promover una tregua o negociar con los criminales que son justamente los que provocan la angustia de la población" (20/IX/10). Se puede estar de acuerdo en que el gobierno no debiera pactar con los criminales ni terroristas, pero me parece que ese principio no es aplicable en automático a individuos o empresas. Poiré aclara que no se espera ni martirio ni heroísmo de los ciudadanos. ¿Pero acaso hay un punto intermedio entre la sobrevivencia y el martirio heroico? Si se tiene enfrente a un poderoso cártel, con la disposición y capacidad para desaparecer a quien quiera, y por el otro lado el Estado no garantiza ni de lejos la seguridad, ¿se puede pedir entereza, es decir, heroísmo, es decir, sacrificio y riesgo de la propia vida por un principio en abstracto? ¿O se puede decir que no a los narcos a sus extorsiones e intimidaciones, sin arriesgar "heroicamente" la vida? ¿Hay lugar para el punto intermedio entre la resignación y el heroísmo? ¿Cuál es?
El Diario apeló a una racionalidad elemental en su decisión de aceptar las condiciones del narco para evitar nuevas amenazas y ejecuciones: "En este momento no le hallamos sentido a seguir poniendo en riesgo la seguridad de tantos compañeros para que sus vidas tan valiosas sean utilizadas como vehículos de mensajes entre las diversas organizaciones, o de éstas hacia las autoridades oficiales". Es decir, ante la indefensión en que muchos se hayan, se impone proteger la vida propia, de la familia y los empleados, por encima de un principio abstracto como lo es el de "no se debe pactar" (ni rendirse ni proponer treguas ni nada que se le parezca). Se podrá decir que, para "ganar" la guerra, ese tipo de racionalidad particularista se constituye en un obstáculo, porque lo importante es la seguridad de la nación en su conjunto y el triunfo sobre los capos (algo así como "la patria es primero"). Pero aun suponiendo que esa exigencia fuera válida (no lo es para mí), entonces, y como ya ha sido señalado, ¿por qué el gobierno aceptó no investigar el secuestro de Diego Fernández de Cevallos? ¿No fue una forma de pactar con los secuestradores como medio racional para proteger la vida de Diego antes que cumplir con la premisa fundamental de que el Estado debe aplicar la ley? ¿Por qué el gobierno pide a los ciudadanos una actitud y compromiso que él mismo no muestra? ¿No los pactos de antaño (y seguramente vigentes en muchos países consumidores de drogas) muestran también esa racionalidad, la de proteger a los ciudadanos, las instituciones, la seguridad pública, frente a un inasible y poderoso adversario (más que una "ridícula minoría), invencible por la vía armada?
El diputado local del PRI y presidente del Congreso de Chihuahua, Fernando Rodríguez Moreno, reconoció: "El Diario tiene razón, ni cómo negársela; es la representación de una sociedad que todos los días sufre los efectos de la violencia y que ve cómo los tres órdenes de gobierno les hemos fallado" (20/IX/10). De nuevo, el problema rebasa la estrategia actual del gobierno, pues como recién escribieron Mauricio Cárdenas y Kevin Casas (ex ministro en Colombia y ex vicepresidente de Costa Rica, respectivamente): "No importa cuántos soldados ponga en pie de guerra contra los cárteles; si el Estado mexicano no reconstruye desde la base sus instituciones policiales y judiciales, no existe ninguna posibilidad de que pueda revertir la proliferación del crimen organizado o de la violencia que va aparejada con él" (Reforma, 21/IX/10). En efecto, mientras la gran debilidad y gran corrupción de nuestras instituciones no sean resueltas (y no es posible en poco tiempo) no se podrá avanzar, con o sin Ejército en las calles, con centralización o descentralización policiaca.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Los servicios migratorios de Mexico son Corruptos.


La matanza de migrantes centroamericanos en Tamaulipas cometida por asesinos del crimen organizado y las constantes denuncias sobre corrupción y malos tratos por agentes del Servicio Nacional de Migración (INM) hacen necesaria una revisión profunda en el campo, indicaron diputados de la Comisión de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios.

Una vez que Cecilia Romero, amiga del Presidente Felipe Calderón, fue cesada, dijeron señalaron que el nuevo directivo del INM debe depurar al Instituto para que se acaben los malos manejos.

La presidenta de esa Comisión, Norma Leticia Salazar Vázquez de (PAN), y uno de sus integrantes Miguel Ernesto Pompa Corella (PRI) coincidieron en que quien llegue, no sólo debe depurar el INM, sino sancionar a quienes han hecho mal uso de las facultades que representan.

“Se debe asegurar que quien, entre no sólo conozca del tema sino tenga la voluntad de aplicar la ley en la materia, esté dispuesto a rendir cuentas, terminar con la opacidad y meter en cintura a quienes trabajan en migración. Yo soy de frontera y vemos como es nula la protección que brindan a nuestros paisanos y lejos de protegerlos, ellos mismos los extorsionan por lo que estaremos al pendiente”, dijo Pompa Corella.

Salazar Vázquez anunció pronto se votará en la Comisión la Ley sobre Refugiados y Protección Complementaria que envió el Ejecutivo federal en meses anteriores al Congreso de la Unión. La iniciativa prevé entre otras cosas no sancionar, incluso administrativamente, el ingreso irregular al país de extranjeros; otorga el estatus de refugiado (para eso se deberá de presentar una solicitud del interesado a la Secretaría de Gobernación en los 30 días hábiles contados a partir de su ingreso al país) a quien sea perseguido por motivos de raza, religión, nacionalidad, género, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas.

Aseguró que en este periodo de sesiones presentarán un proyecto de Ley para ordenar el tema migratorio en el país y dotar de mayores garantías a aquellos ilegales que viajan a lo largo del territorio nacional con destino a los Estados Unidos, esto con el fin de evitar hechos tan lamentables como sucedió en Tamaulipas.

“Coincido que la Ley General de Población que data de 1974 está totalmente obsoleta, por los tiempos actuales y que es triste que en México no contemos con una política migratoria en donde se establezca el origen, transito y destino de los migrantes”, señaló la legisladora panista.

Primero van a sacar un proyecto de ley para refugiados porque puede ser complemento de la ley en materia de migración, pero que el objetivo es que en este periodo se pueda contar con ambas leyes.

Aunque refirió que a la par del proyecto de migración es necesario crear modificaciones al código penal porque ahí se habla de sanciones y delitos en materia migratoria para las personas que vulneran los derechos humanos y que hacen mal uso de sus facultades sobre migrantes.

“Hemos estado trabajando en esta información para analizar todas las vertientes que den como resultado un documento que plasme el tema migratorio, creo que estamos en buen tiempo para impulsar este anteproyecto de ley que aún no está definido. Indistintamente de las coyunturas entre fracciones parlamentarias confió en que este tema si lo podamos sacar con facilidad”, mencionó.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Se acabo la fiesta.


Finalmente el clima fue lo más benévolo de la celebración bicentenaria. De alguna manera, millones de mexicanos también lo fueron, quienes a su modo y alcances participaron de la fiesta. Prevaleció lo efímero y la generación del fracaso mostró que es mucho mejor para el discurso que para las realizaciones. Una defensiva complacencia se hace sentir en el ciento por ciento de satisfacción del secretario Lujambio, organizador de último momento. La clase política ya le tiene bien tomada la medida al país: al día siguiente todos invocan la reforma, aunque ya se sabe, si es el caso, será a la medida de quienes la promueven. Ningún sentido de trascendencia, abundantes los lugares comunes y evidente la falta de imaginación.

México merece un mejor destino. Se esperaría que el fracaso que ahora queda manifiesto —y eso sí sería para festejar— significara el inicio del fin de una época. La élite, particularmente la política, se ha mostrado pobremente equipada para una nueva realidad. El abandono del Estado no sólo se muestra ante el crimen organizado o en el sometimiento de la política a los monopolios, sino en la ausencia de una cultura cívica que le dé sentido al orgullo nacional. No es la falta de acuerdos el mayor problema, sino la hipocresía y la impunidad verbal en el discurso político, el que se extiende con preocupante frecuencia a la clase pensante.

No habrá buena política mientras no se tengan buenos partidos, como tampoco habrá libertades eficaces sin buena prensa. PAN, PRI y PRD modificarán dirigencia previo a los comicios de julio de 2011, cruciales para el 2012. Estado de México y Coahuila habrán de ser clave para el futuro del PRI. También importarán Guerrero y Michoacán, porque allí se juega lo que queda de la izquierda fuera del Distrito Federal y Oaxaca.

El PAN involucionó en el gobierno nacional; el de hoy día está más próximo a su adversario histórico, su sometimiento al poder presidencial le ha hecho daño y ha dejado de ser el referente de dignidad y lucha cívica que le venían de origen. También ha perdido su capacidad de opositor y de formador de cuadros políticos diferenciados de los de sus dos competidores. Su encomienda inmediata es recuperar su democracia interna, clave para el triunfo en 2006, y que le permitiría construir una candidatura presidencial viable, legítima y representativa. Sin embargo, al aprobar la reforma electoral de 2007, el PAN se impuso tiempos muy estrechos para el despliegue de sus fortalezas comparativas.

El PRI vive un conflicto fundamental por el equilibrio entre dos corrientes que le paralizan y le vuelven contradictorio. Sólo habrá de resolver su futuro cuando se despoje del pesado inventario de autoritarismo y manipulación; no sólo son hechos, también biografías, legados y modos de ser. La fuerza electoral del PRI es el territorio, disminuido con la pérdida de Sinaloa, Oaxaca y Puebla. Después de los comicios locales de los dos años pasados, queda claro que el dominio del PRI se consigna en el norte y el Estado de México. Por su gen agrarista, con sorpresa el tricolor se advierte vulnerable en el centro y sur del país.

El PRD enfrenta un difícil panorama. Recurrir en Guerrero a un candidato no asociado con el partido o con su mal gobierno local fue un buen movimiento, pero de alguna forma es una derrota anticipada. Michoacán tampoco será fácil, el PRI ha recuperado terreno desde Morelia y el PAN de siempre ha sido la alternativa al gobierno perredista. Pero no es el único problema, lo fundamental y crítico es mantener el entendimiento entre Ebrard y López Obrador. La cuota para el pacto con el PAN se ha incrementado con la proscripción de las candidaturas comunes en el Estado de México.

El Congreso será la arena inmediata en la que se dirima la disputa política. La partidización de la Presidencia ha sido correspondida con la polarización del PRI en la Cámara de Diputados; la exigencia de disminuir el IVA a eso corresponde. El presidente Calderón tendrá que enfrentar a un PRI en guerra por el sentimiento de amenaza que le invade. Ahora queda claro que las alianzas cerraron la posibilidad a un entendimiento fundamental para el ejercicio responsable del poder en lo que resta de la administración.

Los problemas del país continuarán, al igual que la impotencia de los gobiernos para hacerles frente. El calendario político ya tradicional de una sucesión anticipada habrá de sentirse cada día con mayor fuerza. Es evidente que no hay civilidad para hacer de las elecciones un medio que legitime al ganador y conforme a los no favorecidos, que ofrezca un mandato que confiera certidumbre y autoridad. Después de la malograda fiesta septembrina queda la impresión de que en el camino reciente mucho se perdió para hacer de la democracia virtud.

sábado, 18 de septiembre de 2010

El Alma y "El Grito"


Este es el aniversario mayor de la República: el grito de Dolores. Manifestación de la entraña, como en un parto: la voluntad de ser que se define en tanto angustia y promesa. No conozco ningún pueblo que así se afirme, como si todos fuésemos uno y el mismo o como si ese conjuro bicentenario nos transformara en nación.

Es un acto de rebeldía radical a la par que de impotencia heredada. Es una negación del coloniaje y, por tanto, el estallido de la rabia acumulada y la erupción de nuestra valía compartida. No es todavía la independencia jurídica ni la fundación de un Estado, pero encierra el diseño del país que aquellos adelantados pretendían construir.


Conmemoramos un ciclo histórico y un hecho fundacional. El periodo se inicia en 1808: la convocatoria del estamento criollo de la Nueva España cuando la captura del monarca por las tropas napoleónicas. Primo de Verdad y sus compañeros del Ayuntamiento de la Ciudad de México reclaman la asunción de la soberanía por las comunidades electas. Disuelto el empeño democrático, la conspiración se traslada a Querétaro y brota más tarde en Dolores, con la fuerza de las corrientes subterráneas. La aparición amotinada de la naturaleza pluriétnica y multicultural de la sociedad. Aquello no fue propiamente un ejército, sino una sucesión de levantamientos populares.


Hidalgo, decía Alfonso Reyes, fue como los adalides griegos: libro, arado y espada. Transitó de la inconformidad intelectual a la rebeldía social y a la sublevación armada. Se transmutó en caudillo: más incendiaba a la gente, más crecía su liderazgo. Este perdura, a despecho de los reaccionarios que han convertido en credo hipócrita los inmundos epítetos de la Inquisición.


Todas las guerras son sangrientas. Se distinguen por las causas que sostienen. Esa es la única moral posible de la historia. La de 1810 fue una hazaña libertaria inconclusa. Sus ejes ideológicos: igualdad entre los hombres y autodeterminación de los pueblos. Cuando algunos se arrogan el derecho de dominar a otros, el concepto de humanidad se corrompe y desintegra en cadena.


Todas las naciones invocan un sueño original. El nuestro se resume en la redención de los oprimidos, la moderación de los poderosos, el combate a los abusivos, el imperio de las leyes y la creación de un espacio propio en el mundo para desarrollarnos en la medida de nuestra imaginación, determinación y grandeza.


El ciclo se completa con la reciedumbre de Morelos. Los Sentimientos de la Nación, el Congreso del Anáhuac y la Constitución de Apatzingán son la trilogía épica de nuestra historia. La conquista no genera derechos, el objetivo del Estado es la igualdad, el presidencialismo es la magnificación del caciquismo y la educación debe ser promovida por el gobierno con todo su poder.


La identidad mexicana debiera ser resultante de esos postulados, de modo alguno la caricatura de nuestros rasgos externos por la propaganda oficial. No hay futuro compartido en la abdicación del mandato insurgente para integrar una patria equitativa y dueña de sus decisiones. Las últimas tres décadas engavillan un compendio de traiciones al proyecto esencial de la nación.


Mandatarios enclenques cedieron atributos soberanos ante el chantaje de la nueva metrópoli y gobiernos corruptos hasta la médula prostituyeron las instituciones republicanas. La rendición del interés nacional a un proyecto de acumulación global. Por esa vía perversa, el grito de independencia fue estrangulado. Como en 1810, la vía de salvación exige decisiones patrióticas insobornables.


El camino de la derrota está pavimentado por los fragmentos inconexos de ambiciones minúsculas. Una mayoría legislativa estancada que se inclina ante un Ejecutivo dudoso, por no llamarlo espurio, y mal intencionado. Un sistema representativo que no acaba de encarnar el consenso nacional. Una clase política incapaz de corregir un ápice el rumbo catastrófico de la historia reciente. Impotentes confesos y víctimas de la insoportable levedad del ser.


La patria no es reparto de botines: la piñata del antiguo régimen que sació la codicia de los audaces. Es un proyecto de reconstrucción nacional: forjado en la congruencia y animado por la grandeza. Tiene nombre y destinatario: la refundación de la República.


Una generación entera de mexicanos se ha despeñado en la dolosa negación de los ideales de independencia que pretendemos celebrar. Ha sido condenada a la subordinación, el exilio, la exclusión, la criminalidad, la injusticia, la ignorancia y la indigencia clandestina de la informalidad. Sombras humanas que se desvanecen en la abolición implacable de su dignidad.

Debiéramos arrancarnos toda máscara: ¿cuál sería hoy nuestro servicio verídico a la causa de quienes nos entregaron una nación libre? El sacrificio, en sentido esencial. Renuncia a las migajas esparcidas por un pluralismo infecundo. Compromiso mayor con el cambio histórico y la regeneración nacional.

Incapaces de concertar en este Congreso una sola reforma sustantiva o apuntar un rumbo nuevo para el país, aceptemos el agotamiento de un sistema político precario, maniatado por los poderes reales que secuestraron su autoridad y decretaron la decadencia colectiva.


Convoquemos a la insurgencia cívica. Impulsemos resueltamente un proceso constituyente. La Nueva República, la cuarta de la historia, es la única misión consecuente con los fastos heroicos que celebramos, con el grito de nuestros insomnios y con la esperanza de nuestros amaneceres. Que así sea, por la pervivencia de México.

martes, 14 de septiembre de 2010

Festejos entre inseguridad y Corrupcion.


¿De qué se ríe Calderón?

Tal vez de la ingenuidad, de la necesidad inmensa de los mexicanos de celebrar algo que no tiene, hoy día, ninguna razón de ser. El país está destruido, ensangrentado, muy pobre. Corrupto.

Pero además, el festejo del bicentenario de la Independencia de México, para quienes quieran acudir al Zócalo de la ciudad de México, será un vía crucis. Deberán sortear el miedo, que a efectos de ese día, el 15, se llamará cerco de seguridad. Nadie quedará sin revisión. En 115 diferentes lugares, quienes pretendan acudir a la celebración deberán pasar por los filtros donde se buscará que nadie lleve algún artefacto que pudiera ser peligroso. Si llueve, por ejemplo, deberán soportar el agua porque los paraguas están prohibidos. Las hebillas de los cinturones que sean muy voluminosas se les retirarán a sus dueños.

Los datos que se han proporcionado acerca de la seguridad cuando menos asombran. De la Puerta de los Leones, en Chapultepec, hasta la Alameda Central, 14 mil efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública del DF estarán pendientes de que nada se salga de la normalidad, aunque quién sabe qué signifique tal cosa. Total, se requiere de una verdadera y desesperada necesidad de romper la cadena de desgracias que han caído sobre el país, principalmente durante este régimen, para tener ánimos de ir al Zócalo.

La realidad, vista en cifras, patea con saña cualquier festejo. La guerra que Calderón impuso en 11 centros urbanos, entre los que destacan Monterrey, Ciudad Juárez y Reynosa, ha desaparecido más de 100 mil empleos formales; en todo el país hay siete y medio milllones de jóvenes que no tienen escuela o trabajo; los más ricos han sacado del país, con todo lo que ello representa, 51 mil millones de dólares durante este gobierno; la ONU asegura que los mexicanos no se sienten representados por los políticos, que hay una crisis de desconfianza, y para rematar, porque el espacio lo demanda, el gobierno de Calderón dejó sin empleo a más de 40 mil empleados de la empresa Luz y Fuerza del Centro, a la que desapareció por capricho. No hay que olvidar los más de 30 mil mexicanos muertos en la guerra contra el narcotráfico.
Esa es la agobiante realidad. Entonces, ¿habría que ir al corazón del país, el Zócalo, y convertirnos en cómplices de este gobierno que nos aplasta? ¿De verdad habrá que ir a gritar que estamos de acuerdo con nuestra desgracia? La mejor respuesta sería un Zócalo vacío el 15 por la noche, pero tenemos que tener en cuenta que también el engaño y la mentira se han enseñoreado en el país, y la realidad se ha convertido en un artículo al que muy pocos pueden tener acceso.

Afortunadamente aún existe una alternativa. En la Plaza de las Tres Culturas habrá otro grito sin los engorrosos sistemas de seguridad, y eso sí, con la idea de que el cambio es posible, que la cadena de desgracias se puede romper si la gente quiere. Allí, pese a muchos, se gritará por la esperanza. Le han llamado el “grito de los libres”, pero la verdad es que tendría que ser el alarido del despertar, y la verdad, ya es hora. En ese sitio estará, presidiendo el festejo, Andrés Manuel López Obrador. Que así sea.

De pasadita

Y ya que andamos en estos lares, nos dicen, sin dar muchos datos precisos, que López Obrador muy pronto iniciará una gira fuera del país. No nos han dicho ni cuándo ni dónde, pero aún sorprendidos hay quienes señalan que esta vez López Obrador sí emprenderá un viaje que tendrá que ser importante, dado que, fuera de México, en muchos lugares se ha procurado su asistencia. ¿Será?

Para terminar les contamos que el sábado pasado, durante la función de box en la Plaza México, el secretario de Turismo del DF, Alejandro Rojas Diaz-Duran, recibió una rechifla que opacó el sonido del aguacero que caía sobre el coso. Cuando menos cuatro funcionarios del gobierno de Marcelo Ebrard estuvieron en la función, y casi todos buscaban con desesperación las cámaras de televisión para que su imagen saliera en vivo. Era tanta su urgencia, que las edecanes de una marca de cerveza contratadas para poner frente a la televisión el nombre del producto se pelearon a codazos con los políticos del gobierno de la ciudad. ¡Qué lástima!

viernes, 10 de septiembre de 2010

La otra Independencia.


El día de mañana, 11 de septiembre, se cumple un aniversario más de lo que debiera ser una fiesta nacional. ¿Por qué? La Independencia no fue un proceso único y continuado, sino una suma de procesos diferenciados y, a veces, antagónicos. Hubo antes del movimiento de Miguel Hidalgo otros intentos fallidos de independencia. El más conocido es el de 1808, conducido por el Ayuntamiento de la Ciudad de México, que involucró al virrey José Iturrigaray (quien fue depuesto mediante un golpe por un puñado de peninsulares). En 1799 surgió una "rebelión de los machetes" dirigida por Pedro Portilla, y cuyo estandarte fue también la Virgen de Guadalupe. Un primero y curioso intento autonomista lo dirigieron, en 1566, los dos hijos de Cortés (el legítimo y el ilegítimo). Defendían la Encomienda, cuando la corona abolió tan abusiva institución. Se quejaba el encomendero Gonzalo Gómez de Cervantes: "Los (peninsulares) que ayer estaban en tiendas y tabernas y en otros ejercicios viles, están hoy puestos y constituidos en los mejores y más calificados oficios de la tierra, y los caballeros y descendientes de aquellas gentes que la conquistaron y ganaron (los criollos), pobres, abatidos, desfavorecidos y arrinconados". Era el origen del nacionalismo criollo. La conjura fue descubierta, y sus cabecillas ejecutados, salvo los hijos de Cortés, que retornaron a España.
Más allá de esos intentos podemos distinguir tres etapas en la Independencia: el inicio (cuyo bicentenario conmemoramos este año), que fracasó militarmente, pues los realistas tuvieron siempre mejor organización, pertrechos y disciplina. Por ejemplo, en puente de Calderón (el Waterloo de Hidalgo), 100 mil insurgentes fueron avasallados por siete mil realistas (lo que no obstó para levantar ahí mismo un monumento conmemorativo, para celebrar esa debacle). La segunda etapa, la Consumación, se dio cuando las guerrillas insurgentes habían dejado de representar un desafío al régimen virreinal, pero el triunfo de los liberales en España amenazó con alterar el orden vigente. Los peninsulares y los criollos potencialmente afectados, conjuraron en La Profesa y determinaron, ahora sí, romper el vínculo con España, pero no para desmantelar el orden virreinal, como querían los insurgentes, sino para preservarlo. Se trató, pues, de un acontecimiento claramente diferenciado en propósitos y protagonistas respecto del estallido de 1810. Es decir, la Independencia no se dio gracias al movimiento armado de Hidalgo, sino a pesar de su derrota militar.
Un tercer momento, que debiéramos celebrar año con año, es la consolidación de la Independencia, que tuvo lugar cuando, en 1829, Fernando VII decidió enviar una expedición con el fin de reconquistar la Nueva España, suceso a partir del cual -calculaba con absoluta distancia de la realidad- recuperaría el resto de sus colonias americanas "y poner las cosas como estaban el año de 1640". Se encomendó al brigadier Isidro Barradas -llamado "el segundo Cortés" por la prensa española- desembarcar en Tampico, para desde ahí emprender la reconquista. Tocó en suerte a Santa Anna estar en su natal Veracruz cuando ocurrió el desembarco, por lo que, sin pensarlo, de inmediato se lanzó a la defensa de la nación con algunos uniformados y milicias cívicas de la región. Ayudado por las enfermedades costeras y los elementos (aguaceros torrenciales) pudo el jalapeño en poco tiempo forzar la rendición de Barradas. No fue sólo una batalla la que se ganó en esa ocasión (la de Tampico), sino una guerra contra España, que determinó que ésta jamás intentara nuevamente reconquistar su antigua colonia. Pocos años después, en 1836, se resignó a su pérdida y reconoció nuestra independencia. Por eso mismo es que tal suceso debe considerarse como la "Consolidación" de la Independencia. Si no se celebra anualmente, es porque la historia oficial, mezquina como es, no quiere reconocer gloria alguna al villano Santa Anna (por eso tampoco se celebra la Consumación de la Independencia, pues Iturbide también quedó en el averno histórico). Pero, con ello, se escatima al país una victoria contra el extranjero, como si nos sobraran. Algunos emprendedores ciudadanos tampiqueños decidieron hace poco reivindicar su triunfo para el pueblo tamaulipeco y celebran ya oficialmente (a nivel estatal) la consolidación de la Independencia cada 11 de septiembre.
Hubiera estado bien que en este año se reconociera esa fecha a nivel nacional (quizás ocurra en 2029), ahora que esa entidad padece una absoluta ausencia de autoridades, y está controlada por el crimen organizado.
2010-09-10 05:00:00 gsc software, library ver. 2006

viernes, 3 de septiembre de 2010

Tardia la propuesta.


La sociedad mexicana ha perdido la tranquilidad, los asesinatos se suceden, los robos no paran y los desafíos de los criminales cada vez son mayores, en tanto que el gobierno no atina a emplear una estrategia que realmente reste poder a las bandas de traficantes, secuestradores, defraudadores y corruptos. Es escena en la cual el diputado perredista Vidal Llerenas Morales dijo que la iniciativa presidencial para acabar con el lavado de dinero es tardía e incompleta.

El legislador, secretario de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, adelantó que el tema será uno de los de mayor prioridad en la Cámara de Diputados. Los actores del Poder Legislativo tienen –desde mayo pasado- La Federación de Economistas de México copia de una propuesta de reforma monetaria, que plantea acabar con el dinero en efectivo y sustituirlo por un sistema electrónico de transferencias que acabaría de tajo con el blanqueo de ganancias ilegales entregado a la Presidencia.

Llerenas Morales insiste en que la iniciativa presidencial es tardía, pues la sociedad y el gobierno llevan cuatro años de lucha violenta contra el narcotráfico. A su juicio es incompleta porque no aclara qué pasará con los bienes incautados a la delincuencia organizada.

Admite que la propuesta de Felipe Calderón tiene partes positivas: “A mí sí me parece que estas restricciones sirven (prohibir las transacciones en efectivo por más de 100,000 pesos). Sí es un despropósito que alguien llegue con medio millón, dos o tres millones de pesos en efectivo a comprar un bien”. El planteamiento de la Federación, que con la tecnología existente puede aplicarse casi de inmediato, acabaría con todos los fondos negros, ya que permitiría seguir toda huella del dinero y de quienes manejan recursos ilegales.

El diputado perredista indicó que ya era necesario regular a agentes económicos como las casas de empeño, las casas de cambio, además de algunos intermediarios financieros no bancarios que tienen tarjetas de prepago y es que el legislador destacó que hay una gran cantidad de lavado de dinero en todos los pueblos, rancherías pequeñas comunidades y medianas y grandes ciudades de todo el país.

“Estas restricciones sí van a ayudar a que sea más complicado el lavado de dinero y que los delincuentes tengan que utilizar el sistema financiero y, por lo tanto, haya más mecanismos de control”, lo mismo que la extinción de dominio, la cual ha sido declarada constitucional por la Suprema Corte de Justicia: “Y hay alrededor de 60 inmuebles que se le han quitado al crimen organizado y que ahora sirven para actividades de interés público (en la Ciudad de México, donde ya se aplica)”.

Llerenas Morales pidió que en la propuesta del presidente Felipe Calderón se aclarare qué va a pasar con los bienes incautados. Al respecto, destacó que existe una propuesta de la diputada Teresa Incháusteguien el sentido de que parte de estos bienes se utilicen para resarcir a víctimas de esta guerra contra el narcotráfico: “Hay huérfanos, hay señoras a las que le mataron al esposo, personas que fueron heridas en el combate, y que no les estamos poniendo atención, y que se violan los derechos humanos. Así, la idea de resarcir estos daños y crear un fondo para estas víctimas. Podría ser algo que nos ayude”.

En este escenario, señaló, el Legislativo tiene que asumir el compromiso de sacar, ya en los próximos meses, las reformas a la legislación contra el lavado de dinero por lo que adelantó que la analizarán para poder perfeccionarla.